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Nuestro agradecimiento al Dr. Genaro Leal, Secretario Técnico de COESIDA Nuevo León, por su amable supervisión y correcciones de adaptación médica a esta edición.

 

MANUAL DE NUTRICIÓN

Y Apartado sobre Adherencia

Patrocinado por la Secretaría de Desarrollo Social y el  Instituto Nacional de Desarrollo Social

  Una producción de Comunidad Metropolitana, A.C. - COMAC 

Este programa de carácter público, no patrocinado ni promovido por partido político alguno fue financiado con recursos provenientes de los impuestos que pagan todos los contribuyentes. Mil gracias a SEDESOL por ayudarnos a hacer realidad este proyecto.

PRESENTACIÓN

 

Este manual intenta responder dudas comunes sobre alimentos, nutrición y la infección por VIH.  Aquí se encuentran respuestas sobre cómo alimentarse bien cuando se es seropositivo, y qué tipos de alimentos deben ingerirse cuando hay cambios en el metabolismo, por tomar medicamentos anti-VIH.  También contiene información sobre cómo alimentarse para aprovechar al máximo las medicinas; consejos para prevenir pérdida de peso y otras infecciones. 

En cuanto a adherencia, este manual contiene información de cómo tomar sus medicinas adecuadamente, pues es el factor más importante que usted puede controlar, para tener éxito en su tratamiento del VIH. Aquí se explica por qué es importante la adherencia, y se dan consejos y tips, con un glosario de gran utilidad. 

Nada de lo aquí contenido sustituye su relación con un médico ni lo que ustedes puedan llegar a hablar, pero sí ayuda a saber qué preguntarle a su doctor, sobre cualquier forma de llevar su tratamiento.

 

ÍNDICE DE SECCIONES:

 

SECCIÓN  A - LA NUTRICION

 

 

Una Sana Alimentación

Vitaminas y Minerales

La Lipoatrofia y la Dieta

Alcohol

Consultando al Dietista

Agua

Suplementos Nutricionales

Medidas de Seguridad

 

 

SECCIÓN B- LA DIETA

 

 

El Tratamiento

Efectos Secundarios

Interacciones entre Alimentos y Medicinas

Lipoatrofia

 

 

SECCIÓN C- EL PESO

 

 

Causas de Pérdida de Peso

Pérdida de Masa Muscular

Nutrición en la Enfermedad

Más Músculo con más Apetito

Problemas de Alimentación

Alimentación Artificial

 

 

 

SECCIÓN D- LA DIARREA

 

 

La Diarrea como Efecto Secundario

Qué Hacer

 

 

ANEXO- LA ADHERENCIA

 

 

Qué significa, Por qué debe Importarnos, y Qué hacer al respecto

 
                     EVALUACIÓN

 

 

SECCIÓN A- LA NUTRICIÓN 

Una Sana Alimentación

En estos momentos, quizá su dieta ya cubre sus necesidades de nutrición. El hecho de tener VIH no quiere decir que hay que hacer cambios radicales en su dieta, pero si ya toma medicinas para el VIH, entonces sí es importante mantener una dieta saludable, ya que los medicamentos cambian la forma en que el cuerpo metaboliza, usa y almacena grasas.

Pero, ¿Qué se considera como una buena dieta? Una combinación que consiste en un equilibrio entre almidones; frutas y vegetales; carnes rojas y pescado; pollo; huevos; frijoles; nueces; lácteos; grasas de aceites comestibles, mantequilla y margarina y grasas animales, así como otros alimentos altos en proteínas.

Veamos un poco más en detalle: Los almidones se encuentran en el pan, los cereales, la maicena, las papas, las pastas, el arroz, etc. Los almidones son la base de su dieta ya que proporcionan carbohidratos que luego se transforman en energía, así como en minerales, vitaminas y fibra. Inclúyalos en cada comida, hasta seis porciones diarias. ¿Qué es una porción? Una rebanada de pan, una papa mediana, un plato de cereal, o una taza de pasta o arroz.

Las frutas y vegetales brindan vitaminas, minerales y fibra. Intente comer cinco o más porciones diarias de frutas o vegetales. Una porción equivale a una fruta entera, tres cucharadas grandes de vegetales, un puño de frutas secas o un vaso chico de jugo. Una dieta rica en frutas y vegetales protege contra ciertos tipos de cáncer y enfermedades cardiacas.

Las carnes (de res y pescado), el pollo, huevos, frijoles y nueces (nuez, cacahuate, almendra, etc.)  le dan proteínas, minerales y vitaminas como la B12 que viene en la carne de res. Procure comer de dos a tres porciones diarias de estos alimentos. Una porción es igual a dos huevos, 100 gramos de carne roja, 150 gramos de pescado o media taza de frijoles.

Los lácteos y sus derivados –como leche, queso, yogurt-, ofrecen proteínas, vitaminas, minerales, y en especial, calcio. Se recomiendan tres porciones al día. Una porción viene a ser 300ml. de leche, un recipiente pequeño de yogurt, y una pieza de queso del tamaño de una cajita de cerillos. Si usted no tolera la lactosa, entonces busque consumir leche de soya, así como vegetales de hoja verde oscura, higos secos, melocotones y algunas nueces, ya que todo esto también es rico en calcio.

Las grasas de aceites comestibles, de la mantequilla y margarina, de carnes y de otros alimentos altos en proteínas, brindan energía, ácidos grasos que son esenciales, y vitaminas solubles a la grasa (Vitaminas A, D, E y K), además de contener calcio y fosfato. Es importante que del 30 al 35% de su consumo diario de calorías provenga de grasas, pero no hay que consumirlas en exceso ya que se puede aumentar fácilmente de peso, y elevar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de algunos tipos de cáncer.

Si usted tiene dificultades para agenciarse alimentos, o comprar ciertos tipos de alimentos para una dieta especial, haga el esfuerzo por hablar con un dietista o con un nutriólogo para que le ayude a seleccionar tipos de alimentos que sí pueda costearse.

 

La Lipoatrofia y la Dieta

Es claro que algunos medicamentos para el VIH pueden provocar una serie de efectos secundarios que se conoce como lipoatrofia. Esto viene a ser un problema en la forma en que el cuerpo procesa, usa y almacena las grasas. Algunas personas que toman medicinas para el VIH han visto que su forma corporal va cambiando, y al hacerse pruebas sanguíneas comprueban que sí hay cambios metabólicos, (como un alto nivel de grasas en la sangre), lo cual indica que posiblemente también aumentan las posibilidades de desarrollar cáncer o enfermedades del corazón.

Una buena dieta puede controlar esos cambios metabólicos, observados en personas que toman medicinas para el VIH. Se recomienda que las personas que ingieren estos medicamentos, y que ya tienen un alto nivel de colesterol, reduzcan su consumo de grasas saturadas, como las que vienen en carnes rojas (de res y puerco) y en derivados lácteos como la mantequilla, la crema, el queso, o en algunos aceites de cocina. En especial, se recomienda a las personas que toman medicamentos para el VIH y cuyos exámenes de sangre ya indiquen altos niveles de grasa en su sangre, que consuman al menos cinco porciones diarias de frutas y vegetales. Aquí es importante el consejo de un dietista.

También hay que recordar que el ejercicio cardiovascular (correr, nadar, andar en bicicleta), puede ayudar a reducir los niveles de grasa en la sangre; el ejercicio de alto impacto como el levantamiento de pesas, puede ayudar a disminuir algunos de los cambios corporales de la lipoatrofia.

 

Consultando al Dietista

Un dietista es un profesional que se dedica a dar consejos sobre nutrición. Algunos hospitales y clínicas públicas y privadas tienen dietistas que pueden asegurarse que su dieta cubra todas sus necesidades particulares de nutrición; pueden aconsejarle sobre cómo llevar una dieta o cómo modificarla si está sufriendo cambios metabólicos debido a sus medicamentos para el VIH; un dietista puede también vigilar su peso corporal y asegurarse que usted consuma grasas en proporción a su masa muscular; también puede recomendarle cómo cambiar su alimentación si llega a enfermarse, y recomendarle algunos suplementos vitamínicos o de proteínas, si los llega a necesitar.

Un dietista le puede asesorar sobre cómo adaptarse al cambio en el sentido del gusto a causa de medicinas; darle instrucciones especiales si sufre de alguna condición especial como diabetes, obesidad, altos niveles de grasa en la sangre o si no absorbe adecuadamente los alimentos; le puede guiar –si usted es mujer-, durante el embarazo; le puede ayudar a revisar sus alergias e intolerancia a ciertos alimentos; recomendarle cómo ayudarse si hace ejercicios o deportes, y proporcionarle amplia información sobre el uso de vitaminas, minerales, y terapias alternativas.

Algunos dietistas pueden aplicarle distintos exámenes o pruebas para evaluar cuánto músculo y grasa hay en su cuerpo. Si estos exámenes se hacen periódicamente, su dietista puede detectar cambios en su peso y cuerpo, antes que usted los note. Sin embargo, a veces usted advertirá primero cualquier cambio, por ejemplo, si la ropa le comienza a quedar algo floja o bien, ajustada. Esos son momentos importantes para comunicarle a su dietista tales cambios, para que puedan modificarse su dieta o su rutina de ejercicios.

 

Suplementos Nutricionales

Muchas personas con VIH deciden complementar su dieta con vitaminas, nutrientes y remedios naturistas, con la esperanza de proteger o fortalecer su sistema inmunológico, y así poder mantener o mejorar su salud, su peso y su figura. Sin embargo, las evidencias muestran que no hay efectos comprobados al consumir dichas sustancias. En algunos casos, hay pruebas recientes de que ciertos suplementos pueden interferir con algunos medicamentos para el VIH, pero en algunos países se hicieron recientemente investigaciones que revelaron lo contrario. En síntesis, es un tema controvertido.

La mayoría de los especialistas aconsejan que basta con seguir una dieta saludable y balanceada.

El consumo de los suplementos multi-vitamínicos no sustituye a los medicamentos para el VIH, pero usted puede hablar con su médico o dietista, sobre el valor que tiene consumir tales vitaminas para fortalecer su sistema inmunológico.

Sin embargo, hay que tener cuidado en no tomar dosis gigantes de estos suplementos nutricionales.

Si usted está usando B12, el cual protege contra daños en el sistema nervioso, se recomienda buscar tabletas de las que se disuelven bajo la lengua, en vez de tabletas que uno se toma con agua, ya que la absorción es más rápida, o puede consultar a su médico la posibilidad de inyectarse esta vitamina.

Muchas personas usan remedios naturistas, de hierbas principalmente, para complementar su alimentación. Siempre es importante hacer esto con cuidado y bajo supervisión médica. Su médico siempre debe estar enterado de todo lo que usted toma.

Las cápsulas de ajo, que se consumen mucho porque se cree que protegen al corazón, impiden que el Saquinavir (Invirase), inhibidor de la proteasa, funcione adecuadamente, y se cree que pueden tener un efecto similar en otros inhibidores de la proteasa. Lo mismo pasa con algunas hierbas que se venden “para los nervios”, que interfieren con inhibidores de la proteasa y análogos no-nucleósidos. Algunos estudios muestran, por ejemplo, que la hierba de San Juan redujo los niveles del inhibidor de proteasa indinavir (Crixivan), y los investigadores concluyeron que el efecto era el mismo con otros inhibidores de la proteasa y análogos no nucleósidos.

También hay temores fundados de que existan riesgos al combinar medicinas para el VIH con algunas “maravillas” naturistas como la sábila, el DHEA, el ginko biloba, la valeriana y otras más.

Por eso es muy importante que usted hable con su médico y dietista sobre qué es exactamente lo que usted está tomando o desea tomar como suplemento nutricional.

 

Vitaminas y Minerales

Algunas personas toman altas dosis de ciertas vitaminas y minerales, porque creen que esto puede fortalecer su sistema inmunológico. Esto puede ser cierto hasta un grado, pero hay estudios que muestran que las altas dosis de vitaminas pueden, de hecho, ser mortales.

Hay que tener mucho cuidado con las siguientes:

Vitamina A: En grandes cantidades, puede provocar daño en el hígado y en los huesos, vómitos y jaquecas. Las dosis diarias por encima de los 9000 microgramos (en hombres) ó 7500 microgramos (en mujeres), pueden ser fatales. Las embarazadas no debieran tomar suplementos que contengan Vitamina A sin una estrecha vigilancia médica, porque las dosis altas pueden ser fatales para el producto.

Vitamina C: Las dosis por encima de los 1000 miligramos al día, pueden provocar piedras en los riñones (cálculos renales), diarrea y endurecimiento de las arterias; si usted está tomando indinavir, entonces requerirá de una atención especial, ya que se ha demostrado que las altas dosis de Vitamina C reducen la concentración de indinavir en la sangre.

Vitamina E: Las dosis arriba de los 800 miligramos diarios, se asocian a efectos indeseables; se requiere de una vigilancia médica especial si usted toma mucha Vitamina E y está tomando algún anti-coagulante o si padece de hemofilia.

Zinc: Las dosis superiores a los 75 mg. al día, se relacionan con una deficiencia de cobre, la neutropenia y la anemia.

Selenio: Las dosis de 750 microgramos y más por día, se asocian con la inmuno-supresión.

Vitamina B6: Las dosis mayores a 2 gramos diarios, tienen que ver con daños al sistema nervioso; pero las dosis tan reducidas como los 50 miligramos diarios, han sido relacionadas con daños en los nervios que atrofian las extremidades.

Calcio: Las dosis superiores a 1.5 miligramos, se asocian con hipercalcemia (altos niveles de calcio en la sangre).

Alcohol: No existe evidencia de que un consumo moderado de alcohol en personas que viven con VIH, sea dañino. Muchas personas sostienen incluso, que beber moderadamente (de una a dos dosis diarias), ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, además de ser un estimulante para el apetito. Una dosis diaria equivale a media botella de cerveza (unos 180 mililitros), o una copa pequeña de vino de mesa, por ejemplo. También hay evidencias de que una o dos dosis diarias de alcohol pueden servir de protección contra enfermedades del corazón o diabetes. Se recomienda no beber más de tres unidades diarias de alcohol.

Sin embargo, elevar estas dosis diarias se convierte en una tentación que termina en un problema con la bebida. Beber alcohol en exceso debilita el sistema inmunológico, y provoca que la recuperación de infecciones, sea lenta y difícil. Beber en exceso también facilita la aparición de hepatitis y daños en el hígado. Todas las personas que viven con VIH debieran cuidar especialmente de su hígado, ya que este órgano juega un papel importantísimo en la forma en que el cuerpo metaboliza los medicamentos para el VIH.

Además, un consumo no moderado de alcohol provoca vómitos, y si usted vomita dentro de la primera hora de haber tomado su medicamento, entonces debe volver a tomarlo.

En general, las dosis de alcohol superiores a lo aquí recomendado, pueden traer serias consecuencias a su salud, de manera que no vaya usted a beber en un día, todas las dosis semanales acumuladas.

Por último: las personas que también viven con una infección de hepatitis B ó C, deben ser conscientes de que no está sugerido que consuman ni la más mínima dosis de alcohol.

Agua: Es muy importante mantener el cuerpo hidratado, para asegurar que tenga suficiente líquido para funcionar adecuadamente. A todo el mundo se le recomienda beber dos litros de agua al día. Y si usted ya toma medicamentos para el VIH, es vital ingerir muchos líquidos para ayudar a que el cuerpo procese efectivamente los medicamentos y se eviten efectos secundarios.

Si usted tiene fiebre o diarrea, es importante beber más líquidos, igual si hace ejercicio, la hidratación con agua o bebidas deportivas es indispensable. Algunos líquidos pueden ser sustituidos por jugos o néctares de frutas diluidos en agua, mas no con alcohol ya que éste deshidrata el cuerpo, al igual que el café, los refrescos de cola e incluso el té.

 

Medidas de Seguridad: Si usted tiene un status VIH-positivo, y muy en particular si su conteo de CD4 es menor a los 200, puede estar en riesgo de intoxicarse con relativa facilidad. Este riesgo se reduce al cuidar la preparación, cocido y almacenamiento de comidas.

Las siguientes son algunas sugerencias para su seguridad:

Evitar: carnes crudas, pescado crudo como sushi, huevos crudos, pollo o puerco sin cocer al máximo, leche, quesos no pasteurizados y yogurt “vivo”; evitar alimentos que ya hayan desarrollado hongos o que simplemente haya caducado; Asegurarse que todo alimento ya cocinado, sea recalentado completamente; lavar cuidadosamente frutas y vegetales; y asegurarse que los alimentos no cocinados se separen de los ya cocinados. Las carnes cocinadas no deben pasar más de 2 días en el refrigerador antes de ser comidas. Se recomienda congelar las comidas si se desea mantenerlas por más de 2 días.

Por lo que respecta al agua, si su conteo de CD4 está por debajo de los 200, entonces tendrá que hervir el agua que tome, para reducir riesgos de infecciones. Ya hervida y enfriada, el agua se puede mantener en una botella o recipiente tapado, dentro del refrigerador, hasta por 24 horas, y se puede usar para preparar otros alimentos y para cepillarse los dientes.

Desafortunadamente no se garantiza que el agua mineral no vaya a provocarle infecciones. Muchas aguas embotelladas, e incluso “purificadas”, provienen de la mismas redes de agua “de la llave”, por lo que no están totalmente libres de riesgos.

Para protegerse contra infecciones por agua que no está totalmente limpia, se recomienda un buen filtro de agua que elimine partículas de tamaño mayor a 1 micra. Sólo así se evitaría tener que hervir el agua que usted tome.

Si llega a tener este tipo de filtros de agua, procure cambiarle periódicamente los filtros interiores, porque éstos llegan a producir bacterias potencialmente peligrosas.

 

PARTE B- LA DIETA

El Tratamiento: Hoy en día resulta más fácil elegir una combinación de medicinas en la que sus hábitos alimenticios puedan encajar mejor, que tratar de ajustar sus hábitos alimenticios a una serie de medicamentos en particular.

Las medicinas para el VIH son ahora relativamente más fáciles de tomar, y muchas no presentan requisitos especiales de alimentación, por lo que pueden ser tomadas dentro o fuera de comidas. Pero algunas combinaciones puede requerir de adaptaciones, como: tomar las medicinas mientras se come; evitar alimentos dos horas antes o una hora después de haber tomado medicinas; o evitar ciertos tipos de alimentos para asegurarse que el medicamento es absorbido correctamente.

Interacciones entre Alimentos y Medicinas

La siguiente información pretende cubrir factores de alimentos y bebidas en combinación con medicinas. Consulte con su médico las instrucciones de cada medicamento, sobre limitaciones dietéticas. 

Inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de los nucleósidos (NRTIs):

Lamivudine, también conocido como 3TC (marca: Epivir), y  Abacavir, también conocido como ABC (marca: Ziagen) se pueden tomar con o sin alimentos, sin requerimientos especiales de líquidos.

Zidovudine, también conocido como AZT (marca: Retrovir) y Stavudine, también conocido como d4T (marca: Zerit) se pueden tomar con o sin alimentos, sin requerimientos especiales de líquidos, aunque ingerirlos con alimentos puede reducir la náusea. En el caso de Zerit, la evidencia indica que tomarlo con alimento reduce la náusea y no cambia la absorción.

 

Didanosine, también conocido como ddI (marca: Videx) se debe tomar con el estómago vacío, al menos 30 minutos antes de comer, o dos horas después de comer. Sólo se debe tomar con agua fría (no mineral) o con jugo de manzana (del transparente) para mejorar el sabor. Se debe tomar por lo menos con 1 hora de diferencia del indinavir.

 

 

 

 

 

 

 

Medicamentos combinados (de fusión):

Consulte a su médico. La mayoría se pueden tomar con o sin alimentos, sin requerimientos especiales de líquidos.

 

 

Inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de los nucleósidos (NNRTIs):

El efavirenz, también conocido como EFV (marca: Sustiva) , la nevirapina, conocida como NVP (marca: Viramune), y la Delavirdina, también conocida como DLV (marca: Rescriptor) se pueden tomar con o sin alimentos y sin requerimientos especiales de líquidos. En el caso de Sustiva, tomarla con alimentos grasas aumenta la absorción pero los efectos secundarios pueden ser más intensos.

 

 

 

Inhibidores de la Proteasa (Pis):

El indinavir o IDV (marca: Crixivan) se toma con o sin alimentos pero con abundantes líquidos (excepto jugo de toronja) para reducir la formación de piedras en el riñón. El lopinavir/ ritonavir o  LPV/r (marca: Kaletra) y nelfinavir ó NFV (marca: Viracept), ritonavir (marca: Norvir) se pueden tomar con un alimento ligero sin limitantes de líquidos. El  saquinavir ó SQV (marca: Invirase) puede tomarse dentro de una hora antes o después de comer;) en el caso de algunos otros medicamentos como el Agenerase, Telzir, Reyataz  o Prezista, es preciso consultar al médico.

 

 

 

 

Inhibidores de la entrada y la fusión

La Efuvirtida ó T20 (Marca: Fuzeon) se administra por inyección y no tiene limitación de líquidos; el maraviroc ó MVC (Marca; Selzentry) tampoco tiene restricciones de comidas o alimentos.

 

 

 

Inhibidores de la Integrasa:

El raltegravir (marca: Isentress) se toma con o sin alimentos y sin limitaciones de líquidos pero NO deben romperse, partirse o masticarse las tabletas.

 

 

 

Efectos Secundarios

Náusea y Vómito: Algunos medicamentos para el VIH le pueden provocar náuseas en diverso grado. Su médico debe recetarle alguna medicina para contrarrestar este efecto, al iniciar o durante cualquier fase de su tratamiento. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que esas medicinas sólo evitan que usted vomite, pero no eliminan la sensación de náusea.

Diarrea: como un efecto secundario por medicinas, esto se puede controlar con un medicamento que su médico puede prescribirle. No es mala idea mandar analizar una muestra del excremento. También puede considerar un cambio en su dieta para aliviar la diarrea.

Mal sabor: Este puede producirse porque las cápsulas se van desintegrando en la boca, en cuyo caso puede usted tener a mano algunas tabletas de menta, dulces, o bien puede cepillarse la boca para eliminar este desagradable sabor. Algunas medicinas pueden provocar cambios en el sentido del gusto, una vez que el cuerpo las ha metabolizado, pero esto es algo temporal que puede desaparecer en unas semanas; de lo contrario, hay que agregarle más saborizantes a la comida o eliminar alimentos cuyo sabor sea muy desagradable.

 

Lipoatrofia

Algunas personas que toman medicamentos para el VIH pueden presentar cambios en la forma en que su cuerpo procesa, usa y almacena grasas. Esto, a su vez, lleva a cambios en la figura o forma del cuerpo, o presentar altas concentraciones de grasas en la sangre. Los altos niveles de colesterol y triglicéridos no son raros en personas que toman medicamentos para el VIH, y tales condiciones están ligadas a un alto riesgo de enfermedades cardiovasculares. Dejar de fumar y practicar ejercicio con frecuencia, pueden facilitar que disminuyan los niveles de grasas y estos riesgos de enfermedades cardiacas vayan bajando. Igualmente, un cambio en la dieta puede ayudar a reducir los niveles de colesterol. Si usted consume menos grasas, su colesterol puede bajar, y con menos azúcar y alcohol, los triglicéridos pueden reducirse. Algunos alimentos como el salmón, la tilapia y la macarela, contienen aceites benéficos para mantener sus venas en buen estado. Consumir mucha fruta y vegetales también es muy recomendable.

 

SECCIÓN C - EL PESO

 

Causas de Pérdida de Peso: La pérdida de peso puede ser un problema muy serio para personas que viven con VIH. El perder sin intención un mínimo de un 3% del peso corporal, puede elevar las posibilidades de enfermarse a causa del VIH.

Cuando usted se enferma, puede perder su apetito, pero su demanda de energía puede ser mayor. Perder peso puede ser peligroso, porque el cuerpo pierde capacidad de luchar contra la infección y recuperarse. También es difícil luchar contra cambios en su aspecto o figura, a causa de pérdida de peso.

Si usted enferma o está recuperándose de una enfermedad, es vital lo que usted coma para luchar contra la enfermedad y la rapidez con la cual se recupere. Hable con su dietista si usted tiene dudas sobre la calidad de su nutrición. Y sobre todo, no piense que perder peso carece de importancia, siempre es importante prevenir problemas futuros. La pérdida de peso se debe tomar muy en serio.

Entre otras causas de pérdida de peso, tenemos problemas para comer por lesiones en la boca o tracto digestivo; diarrea; infecciones que provocan que el cuerpo queme más rápido la energía y nutrientes; dificultades para comprar y prepararse alimentos; efectos secundarios de las medicinas; problemas psicológicos; carecer de recursos para comprar los alimentos adecuados; hacer mucho ejercicio sin consumir suficientes calorías para compensar el esfuerzo; y comer fuera de horarios o saltarse comidas a causa del consumo de alcohol o drogas.

El primer paso es identificar cualquier causa médica del problema. Perder peso puede ser una importante señal de alarma, que indique la presencia de una infección, que a menudo se manifiesta antes que otros síntomas más específicos se vuelvan aparentes. No es normal que una persona que viva con VIH presente pérdida de peso si no existe un problema médico presente, y relacionado con el VIH. Sin embargo, la pérdida de apetito, la ansiedad, preocupación y depresión, pueden ser causas.

Por todo esto, es vital tratar de evitar la pérdida de peso durante la enfermedad, e intentar recuperar dicho peso y que eso se refleje en  la masa muscular, si es que se ha perdido durante la enfermedad. Si usted se siente muy mal para cocinar durante su enfermedad, pídale a amistades o familiares que le ayuden.

 

Nutrición en la enfermedad: Procure siempre tener alimentos en casa. Los enlatados, congelados y comidas preparadas son ideales para momentos en que usted no se sienta bien. Si no los puede costear, entonces busque ayuda. Hacer varias comidas pequeñas durante el día puede ser más fácil que hacer las tres comidas diarias. Las bebidas energetizantes y el yogurt, por ejemplo, pueden ser una útil fuente de energía y calorías.

 

Problemas de Alimentación: Si tiene problemas al comer, hay algunas cosas que pueden facilitarle las cosas: 

Falta de Saliva – Mascar chicle antes de comer puede ayudarle. Los alimentos líquidos son más fáciles de ingerir. Evite comidas que se pegan en la boca. Procure los cítricos como jugos de naranjas, toronjas, etc., para estimular la producción de saliva, pero evítelos si tiene úlceras en la boca.

Problemas en la boca – Evite comida condimentada, ácida, salada, muy caliente o muy dura (como el pan tostado). Si tiene úlceras o inflamaciones en la boca, intente masticar donde no existan las mismas. La comida en papilla o líquidos, es más fácil de consumir.

Dificultad al masticar – Los alimentos líquidos o suaves ayudan mucho. El puré de papas y el arroz cocido pueden ser útiles, y se pueden mezclar con queso, leche o vegetales para mejorar el sabor sin dejar de lado la nutrición. Si no puede tragar los alimentos por problemas en la garganta o esófago, entonces limítese a alimentos líquidos o en papillas muy líquidas.

Cambios en sabor – Esto puede deberse a encías sangrantes e infecciones en la boca, o por efectos secundarios de las medicinas para el VIH y otras infecciones. Intente añadir ingredientes a la comida para alterar su sabor y que le satisfagan más su gusto.

 

Pérdida de Masa Muscular: Cuando la persona está enferma y pierde peso, no es raro que pierda más músculo que grasa. Esto no sólo hace más difícil la vida cotidiana, sino que reduce la fuerza y la capacidad de seguir combatiendo otras infecciones. Si usted ha perdido peso por la enfermedad, entonces considere hacer ejercicio que le permita ganar peso y músculo, pues el ejercicio es esencial para mantener peso y fuerza, particularmente en estas circunstancias.

 

Más Músculo con más Apetito – La manera más fácil de desarrollar músculo es el ejercicio anaeróbico, también llamado de resistencia, o por otro lado, el levantamiento de pesas. Una rutina de ejercicios con pesas le ayudarán a aumentar el tamaño de sus músculos y revertir pérdidas, elevar su nivel de fuerza, ganar peso sin agregar grasa, y perder grasa de nalgas, abdomen y estómago, a la vez que mejorará su estado de ánimo.

Para asegurarse que usted ejercite de una forma adecuada y efectiva, pudiera pedirle a un instructor de gimnasio que le ayude a desarrollar un programa que incluya paso a paso, ejercicios de calentamiento y ejercicios dedicados a cada grupo muscular, en las repeticiones que sean necesarias y sin estresar ni lesionar sus músculos. También puede incluir algo de ejercicio cardiovascular para ayudarle a su corazón y pulmones. Ejercitarse tres veces a la semana es recomendable, siempre bajo supervisión de un instructor. Seguir una rutina de ejercicios ayuda a reducir lo que produce la lipoatrofia y a reducir la acumulación de grasa en el abdomen. Investigue si en la clínica en la que le atienden le pueden dirigir a un programa especializado de ejercicios para personas que viven con VIH, o si cuentan con algún fisioterapeuta que le ayude a comenzar un programa supervisado de ejercicios. Por su parte, usted procure ingerir suficientes líquidos cuando comience este programa de ejercicios y alimentos ricos en carbohidratos al terminar su sesión. Si no puede costearse un gimnasio, asesórese y ejercite de forma que su pulso se eleve y su cuerpo sude.

Alimentación Artificial – Es importante indicar que la mayoría de las personas que viven con VIH cubren sus necesidades nutricionales a través de una alimentación normal. Sin embargo, si usted tiene problemas para ganar peso a pesar de que come más y se nutre mejor, entonces pudiera beneficiarse, en algunas circunstancias, de la alimentación artificial. Un ejemplo sería, si usted ha estado muy enfermo o enferma. Estos son dos métodos de alimentación artificial:

Alimentación Nasogástrica: se inserta un tubo por la nariz hacia el estómago. Método útil para que la persona se nutra bien en un corto plazo no mayor a dos semanas, y recomendado durante o después de una infección aguda que ha hecho perder peso al paciente. La Alimentación Gastrotómica: Se coloca un tubo en el estómago, que se comunica al exterior por la pared estomacal. Es útil para personas con un problema más fuerte de pérdida de peso. Aunque suenen extremos, en algunas circunstancias ambos métodos son una solución segura y efectiva tanto a corto como a mediano y largo plazo.

 

SECCION D- LA DIARREA

 

La Diarrea como Efecto Secundario: La diarrea es común entre personas que viven con VIH. En muchas ocasiones no se encuentra una causa, y en otras se atribuye a algunas medicinas para el VIH, así como por medicamentos que se toman para tratar otras infecciones. En personas con un bajo conteo de CD4, la diarrea puede ser causada directamente por infecciones oportunistas. También se asocia a infecciones graves por salmonela, entre otras.

La diarrea puede presentarse de forma semi-líquida o totalmente líquida, y es molesta porque la persona tiene que ir continuamente al sanitario. No es raro que vaya acompañada de dolores estomacales, náusea, vómito, fiebre y pérdida de apetito.

También la diarrea es un efecto secundario de la mayoría de los medicamentos inhibidores de la proteasa (PIs), NRTIs y algunos antibióticos. Con algunas medicinas, la diarrea desaparece luego de las primeras semanas del tratamiento, pero en ciertas personas, la diarrea se convierte en una molestia permanente por consumir las medicinas.

La gravedad de la diarrea es variable. La diarrea severa es experimentada por una cuarta parte de las personas que inician tratamiento con ciertas medicinas, y se caracteriza por muchas visitas diarias al sanitario, movimientos intestinales fuertes e incontrolables, y sensaciones de debilidad y mareos como resultado de la pérdida de líquidos y sales.

Su médico puede recetarle o recomendarle medicinas como el Imodium o el Lomotil, para ayudarle con su diarrea si este fuera su caso. El suplemento de calcio de 500mg. tomado dos veces al día, ha probado ser útil para reducir la diarrea.

Qué Hacer – Por lo regular, la diarrea puede desaparecer en unos cuantos días. Evite el café, las verduras crudas y la comida muy condimentada, porque esto puede empeorarla. Si persiste, es muy importante consultar al médico.

Como la diarrea deshidrata el cuerpo, hay que beber muchos líquidos, o bebidas rehidratantes como suero. Se recomiendan alimentos como el plátano, las papas, el pollo y el pescado, para normalizar niveles de potasio, mismos que son bajos en personas con diarrea grave. Las fibras solubles que traen la avena, las manzanas y los plátanos, también ayudan mucho. En muchos casos, evitar comidas ricas en grasas y en lactosas puede ayudar a aliviar los síntomas de la diarrea.

Si usted ha perdido peso por la diarrea, hable con su dietista para llevar una dieta que sea más fácil de absorber. Hable con su médico antes de comer más o menos fibra, porque puede ser contraproducente. Si presenta irritación en el ano pida que le receten una pomada para aliviar tal molestia.

 

Resumen:

Su dieta puede ser suficiente para cubrir sus necesidades nutricionales. Vivir con VIH rara vez significa que la persona tiene que hacer cambios drásticos en su dieta. Un efecto secundario de medicinas para el VIH llamado lipoatrofia, puede indicar que usted debe cambiar su dieta para evitar anormalidades en la sangre que son un peligro. Las personas con VIH rara vez necesitan suplementos nutricionales, y algunos pueden interferir con medicamentos o ser mortales inclusive. Usted puede tener especial cuidado con alimentos y bebidas para evitar infecciones, en especial si su conteo de CD4 es bajo. Algunas medicinas para el VIH vienen con recomendaciones dietéticas especiales, pida que se las expliquen cuando inicie tratamiento. Siga comiendo y bebiendo normalmente aún cuando experimente efectos secundarios de medicinas o cuando atraviese por una enfermedad. La diarrea es común en personas que viven con VIH, como efecto secundario de medicamentos o por el VIH en sí. Los cambios en su dieta pueden ayudar.

 

ANEXO- LA ADHERENCIA

¿QUÉ SIGNIFICA?

Cuando nos referimos al VIH, adherencia significa tomar los medicamentos regularmente, de acuerdo con las instrucciones del proveedor de atención médica. Esto quiere decir que se debe tomar el número correcto de pastillas, al horario apropiado todos los días, con o sin alimentos, según corresponda, y además, almacenarlos correctamente. Un estudio reciente sugiere que para que los medicamentos realmente funcionen, la adherencia debe ser del 95% como mínimo. ¡No es nada fácil!

¿POR QUÉ DEBE IMPORTARNOS?

1. Los medicamentos no funcionarán si no los tomamos como fueron recetados.

2. La falta de adherencia permite que el VIH "examine" de cerca los medicamentos que tomamos. De esa manera, el VIH puede transformarse lo suficiente como para resistir a los medicamentos. Si continuamos tomando mal los medicamentos (falta de adherencia), podríamos llegar a quedarnos sin medicamentos que funcionen. Enfermarse no es bueno para nadie; no solo nos daña a nosotros sino también a nuestros familiares y amigos.

3. Cuanto mejor te adhieras a tu tratamiento, más posibilidades tendrás de que tus medicamentos funcionen. Podemos vivir sanos y por mucho tiempo siendo VIH positivos. Por lo tanto, ¡comprométete a tomar los medicamentos cuándo y cómo corresponde!

 

¿QUÉ HACER PARA MEJORAR LA ADHERENCIA 

Arme un sistema de apoyo (familiares, amigos, compañeros de cuarto). Si no puede comprender las instrucciones del doctor, asegúrese de que le explique con detalle, o que alguien le acompañe a sus citas médicas.

Haga una lista de preguntas o escriba los efectos secundarios que estuvo sintiendo y llévela a cada una de sus citas médicas.

Hable sobre estos temas con el doctor o la enfermera y escriba las respuestas.

Coloque los medicamentos donde pueda verlos cuando deba tomarlos. Por ejemplo, cerca de la televisión o en el buró.

Escriba un diario personal o anotaciones todos los días.

Use cajas para pastillas, para organizar las dosis de la semana entera.

Lleve las botellas de sus medicamentos a sus citas médicas.

Use una tarjeta con los horarios y dibujos de sus medicamentos.

Use relojes o celulares con alarmas, o agenda con sonidos de alarma.

Asista a un grupo de apoyo. ¡Si no existe, infórmese y comience uno!

 

EVALUACIÓN

¡Por favor, participe en la evaluación de este manual! Sólo toma unos minutos...

Para responder la primera parte, ENTRE AQUÍ. Al terminar, responda la segunda parte- ENTRE ACÁ.

Gracias por tomarse este tiempo para llenar este cuestionario. COMAC le agradece mucho estas respuestas, ya que nos ayudan a mejorar la información que le brindamos. Si usted tiene este manual impreso, y prefiere hacerlo así, desprenda una de las últimas hojas que contiene este cuestionario y entréguelo a un representante de COMAC con el cuestionario ya respondido, o si es posible, en Diego de Montemayor 227 sur, Centro de Monterrey, N.L.

SUGERENCIAS, OBSERVACIONES, CRÍTICAS:

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